lunes, 1 de agosto de 2016

A quien pueda interesar ...

Llevo algún tiempo sin escribir. La verdad es que ha sido una etapa muy complicada, con muchos frentes abiertos, y de grandes cambios e incertidumbres. 

Hemos pasado momentos difíciles, y he intentado concentrar toda mi energía en estar disponible para mi pequeño gran héroe, (y conservar un poco de equilibrio para seguir siendo yo mismo). Así que no he tenido el espacio mental necesario para sentarme delante del ordenador, y ordenar mis ideas. 


Pero no quiero dejar más tiempo para comparecer hoy públicamente y dejar constancia, a quien pueda interesar, de que yo, para algunos de vosotros, ya he dejado de ser  el qué conocisteis ayer. 


Ya no podéis contar conmigo aquellos que decís ser mis amigos, o afirmáis ser mi familia más querida, mientras con alevosía, nocturnidad y dolo, y amparados en vuestra proximidad a mí, maltratáis con vuestra exclusión a mi héroe. 

Comprendo que es un niño incómodo y  molesto, y que a menudo, su impulsividad os causa inseguridad y peligro. Entiendo que su trato, a menudo, es áspero y carente de la buena educación y modales que se estila entre nosotros la gente de bien. Lo entiendo, de verdad. Y por ello, y porque aun os amo, queda amor en mi corazón para perdonaros por lo que habéis hecho en el pasado. 

Pero, sin embargo, me niego a reir una vez más con vosotros,  y a compartir de pleno corazón  alegrías o tristezas, porque no sois dignos de ello. Se que mis palabras, mis sentimientos, o mis actos. al pasar por vuestra mente, se volverán mezquinas e intolerantes armas contra mi héroe.

Y eso, no voy a tolerarlo. Mi tolerancia se ha acabado con vosotros. Si queréis despreciarlo, fijándoos en sus muchos defectos, sois libres de hacerlo. Pero no esperéis que me siente en un sillón para aplaudiros, ni que contribuya en modo alguno a hacéroslo más fácil, porque no lo haré.  

Asi que, desde ahora, vuestro silencio, será mi silencio. Y vuestra omisión, será mi ausencia. Si de verdad me queréis y me amáis como decís, manifestadlo en mi hijo. Y si no, mi familia os deseamos buen camino. 

Con dolor en el corazón, os dejo, pero mi compromiso ya no es con vosotros. Él, que aún no puede defenderse, me necesita más que vosotros. 

Y es que yo, ya no soy él que conocisteis ayer...